El Parlamento Europeo amplía las inspecciones periódicas a motocicletas, ciclomotores y algunos remolques.
Con el fin de mejorar la seguridad vial, el Parlamento Europeo ha decidido respaldar la propuesta de la Comisión de ampliar las inspecciones periódicas a motocicletas y ciclomotores, así como a algunos remolques. Además, apoyan un sistema basado en niveles de riesgo para realizar inspecciones en carretera de vehículos comerciales y nuevas reglas sobre la documentación de los vehículos.
Los eurodiputados han votado a favor de extender las inspecciones obligatorias a las motocicletas a partir del 2016 y a los ciclomotores a partir de 2018.
La primera directiva actualiza una legislación en vigor desde 2009, que fija normas mínimas a nivel europeo para las inspecciones de vehículos y se aplica a los turismos, autobuses y autocares destinados al transporte de personas, así como a los vehículos pesados de transporte de mercancías y sus remolques.
Por su parte, los remolques que pesen más de dos toneladas y los remolques de caravanas superiores a 750 kilogramos también deberían superar revisiones periódicas. Estas categorías de vehículos están, en la actualidad, excluidas del sistema común, por lo que sus inspecciones son competencia de los Estados miembros.
Los eurodiputados abogan por mantener los estándares actuales para los remolques de más de 3,5 toneladas y sugieren mantener el requisito mínimo actual de cuatro años para la primera inspección técnica de los coches, a las que se sucederán controles cada dos años.
Según cifras de la Comisión Europea, las deficiencias técnicas de los vehículos provocan más de 2.000 víctimas mortales al año, de las que la mitad podrían haberse evitado de haberse llevado a cabo una mejora en el sistema de inspecciones técnicas.



